"La mentira mayor es el ego."
Alejandro Jodorowsky.
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Perfil Egocéntrico
“Una persona es egocéntrica por la falta de autoestima. Por lo general, esa persona ha tenido su percepción de auto imagen por el suelo y quiere llamar la atención, ser el centro del universo. Esta es la única forma de percibir su mundo.
Para disminuir el egocentrismo es importante empezar por elevar el autoestima, conocer sus potenciales reales, sus cualidades, asumirlos y empezar a borrar su egocentrismo. Una persona que es grande sabe que no necesita ser el centro de atención. Es importante que esa persona sepa enfocarse en lo bueno que es, darse cuenta que al igual que todos los seres humanos tiene un punto diferenciador”.
Perfil de un egocéntrico
1 No es capaz de ponerse en los zapatos del otro.
2 Subestima el trabajo de los demás.
3 Se cree el centro o eje de los lugares.
4 Está convencido de que sus opiniones e intereses son los mejores
5 Tiene un sentimiento de omnipotencia.
6 Ambición, vanidad o exhibicionismo son parte de sus comportamientos.
7 No tiene en cuenta a los demás.
8 Por lo general se proyectan seguros, pero es una forma de creerse lo que piensan ante sus inseguridades.
9 Busca la admiración de los demás, debido a problemas de autoestima. Es impulsivo y no le importan los sentimientos de los demás.
10 No puede con las críticas. Reacciona con rabia, vergüenza o humillación.
11 Puede llegar a sentir envidia de alguien que tenga un perfil superior a él.
12 Le encanta recibir gratificaciones públicas y la gran parte de su tiempo se vanagloria de sus éxitos.
13 Busca que otros le brinden admiración. Incluso quiere tener discípulos. Se aprovecha de otros para lograr las metas propias. (Eduardo Navas / Psicólogo social)
1 No es capaz de ponerse en los zapatos del otro.
2 Subestima el trabajo de los demás.
3 Se cree el centro o eje de los lugares.
4 Está convencido de que sus opiniones e intereses son los mejores
5 Tiene un sentimiento de omnipotencia.
6 Ambición, vanidad o exhibicionismo son parte de sus comportamientos.
7 No tiene en cuenta a los demás.
8 Por lo general se proyectan seguros, pero es una forma de creerse lo que piensan ante sus inseguridades.
9 Busca la admiración de los demás, debido a problemas de autoestima. Es impulsivo y no le importan los sentimientos de los demás.
10 No puede con las críticas. Reacciona con rabia, vergüenza o humillación.
11 Puede llegar a sentir envidia de alguien que tenga un perfil superior a él.
12 Le encanta recibir gratificaciones públicas y la gran parte de su tiempo se vanagloria de sus éxitos.
13 Busca que otros le brinden admiración. Incluso quiere tener discípulos. Se aprovecha de otros para lograr las metas propias. (Eduardo Navas / Psicólogo social)
Una relación de pareja con una persona egocéntrica se puede mantener en el tiempo, bajo el “sacrificio” constante de la persona que forma la otra parte, pero el funcionamiento al punto que permita la satisfacción que es indispensable en una relación queda en entredicho. El enamoramiento o apego pasa a verdadero amor a partir de sueños, gustos, proyectos y compromisos compartidos que no se van a poder realizar con una persona que sólo piensa en sí misma, como es el caso del egocéntrico. El egocéntrico no acompaña, absorbe. Estar pensando todo el tiempo cómo satisfacer a otro sin importar los propios focos de realización personal, termina cansando y acabando cualquier relación.
¿Cómo empezar a trabajar personalmente en este problema?
Es importante la fase de reconocimiento que incluye:
Ser respetuoso. Aceptar que los otros que nos rodean tienen ideas propias, conocimientos y capacidades que no es que sean mejores o peores, sino que nos complementan, entonces, tienen el mismo derecho de expresarse, participar, equivocarse y crecer. Tener experiencias propias es vivir.
Es importante la fase de reconocimiento que incluye:
Ser respetuoso. Aceptar que los otros que nos rodean tienen ideas propias, conocimientos y capacidades que no es que sean mejores o peores, sino que nos complementan, entonces, tienen el mismo derecho de expresarse, participar, equivocarse y crecer. Tener experiencias propias es vivir.
Saber escuchar. Es estar dispuesto a oír, esto incluye la comunicación verbal y actitudinal; mirar a los ojos, tomar posición de interés en lo que se oye, involucrarse en la conversación; que ésta se convierta en un intercambio de saberes.
Reconocer la importancia del aporte de los demás. Esto se logra a partir del reconocimiento de que este mundo sería invivible si todos fueran como uno es.
Reconocer la importancia del aporte de los demás. Esto se logra a partir del reconocimiento de que este mundo sería invivible si todos fueran como uno es.
Mostrarse dispuesto a aprender. Quien crea que es producto terminado, que no tiene nada que aprender, se cierra a la vida que es una constante de aprendizaje, todos los días nuestro cerebro y nuestro mundo se alimenta de nuevo conocimiento y ese se adquiere en el intercambio de mi experiencia más la experiencia del otro. (Ruth Carmenza Ramírez / Psicóloga especialista en Neuropsicología y Salud Ocupacional)
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